lunes, diciembre 13

Se inaugura la sede de GAES, obra de G56

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Las obras han supuesto una inversión de 16 millones de euros y ocupan una superficie de 6.167 m² en uno de los enclaves con más proyección de Barcelona, el distrito 22@


El pasado 15 de noviembre tuvo lugar la inauguración de la nueva sede central de GAES, a cargo del Alcalde de Barcelona, Jordi Hereu. GAES ha confiado a G56, empresa de servicios integrales de edificación, el proyecto y construcción de su nueva sede, ubicada en la confluencia de las calles Pere IV y Llacuna. El proyecto ha incluido el asesoramiento, el diseño, la coordinación y el seguimiento de la obra, por parte de G56, hasta su entrega final. Después de cuatro años de obras, GAES estrena un moderno edificio que integra las áreas de servicios corporativos y la única fábrica de audífonos de España. Las obras han supuesto una inversión de 16 millones de euros y ocupan una superficie de 6.167 m², de los cuales 614 m² están dedicados a la fabricación. El espacio acogerá a 300 empleados de la compañía que dispondrán de un moderno entorno de trabajo.

G56 ha diseñado, en colaboración con Mizien, la nueva sede de GAES incorporando las últimas tecnologías y contando con medidas de eficiencia energética que lo convierten en un edificio totalmente sostenible y respetuoso con el medio ambiente. La principal característica es su fachada de vidrio, una superficie total de 1.885 m², compuesta por un sistema de lamas de vidrio móviles. Se ha creado una estructura viva, cambiante, cuya orientación varía a lo largo del día dependiendo de la posición del sol y las condiciones climáticas. A través de este innovador sistema se podrá controlar el funcionamiento lumínico y térmico del edificio, garantizando un óptimo comportamiento energético. Además, incorpora protección solar.

El proyecto ha tenido en cuenta los aspectos intrínsecos de la zona: la significación de la apertura del eje Llacuna, el nuevo Campus Audiovisual y especialmente el hecho que los ciudadanos se encuentren con un edificio visualmente atractivo e integrado en el entorno.

El proyecto

La volumetría del edificio es uno de los factores más interesantes del proyecto. En la planta baja se produce un importante vacío, enriqueciendo el espacio público en la confluencia de las calles Pere IV y Llacuna. Por lo que respecta a la altura, se convierte en un volumen complejo, derivado de las ligeras ondulaciones o pliegues de su piel exterior, cual vibración sonora, dando lugar a una terraza en la última planta.

Juntamente con la volumetría, la característica más destacada del nuevo edificio es la fachada, que presenta un sistema de doble piel de vidrio que permite controlar el funcionamiento sostenible, lumínico y climático del edificio. La piel exterior actúa como un clip solar y aporta simultáneamente una visión panorámica abierta y protección solar, según las necesidades.

El control domótico/manual del posicionamiento y orientación de las lamas de vidrio de la estructura exterior del edificio permite un óptimo comportamiento energético y una reducción significativa del gasto energético:
• Mejora la iluminación natural del interior y reduce la utilización de la luz artificial.
• Optimización del comportamiento térmico del edificio, ya que, en las frías noches de invierno, las lamas cerradas realizan una función de "cojín" térmico y aprovechan la energía del sol mediante el efecto invernadero.
• Mejora del control de la radiación solar mediante el filtro solar de tonalidad verde y garantiza, aproximadamente, el 30% de reducción de radiación. La posición, prácticamente cerrada de las lamas evita el sobrecalentamiento durante el verano y, por lo tanto, se reduce los gastos de refrigeración.
• Mejora la ventilación y el confort mediante oberturas manuales y domóticas que permiten una ventilación cruzada entre la fachada y el atrio, que hace de reserva intermedia de aire climatizado o de calefacción.

Otra de las principales características del proyecto es la estratégica ubicación de un atrio acristalado, que actúa como un elemento vertebrador por su carácter de espacio centrado, por su capacidad de introducir luz a través de dos grandes claraboyas invertidas y por el hecho de ser el lugar dónde se sitúan los elementos de comunicación vertical: dos ascensores panorámicos de vidrio y la escalera principal. Este espacio central vertebrará las comunicaciones con los otros dos edificios existentes.


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